Reseña Histórica

Han pasado más de 125 años desde la llegada del evangelio a Costa Rica cuando, en el año de 1892, el italiano Francisco Penzotti enviado por la Sociedad Bíblica Americana, se unió a Guillermo McConnell, primer misionero de la Misión Centroamericana enviado a Costa Rica en 1891, para iniciar la distribución de la Biblia con fines evangelizadores. Desde esa lejana década de los noventa del siglo diecinueve, la obra evangélica en Costa Rica se vio fortalecida por el arribo de misiones de distintas denominaciones, así como la fundación de múltiples ministerios e instituciones, especialmente en las primeras cinco décadas del siglo veinte. Entre estos ministerios se encuentra lo que hoy día se conoce como la Federación Alianza Evangélica Costarricense (FAEC), institución que aglutina y representa a todo el sector evangélico del país.

Orígenes

A raíz de la revolución que vivió nuestro país en el año de 1948, y que dio como resultado la caída del Gobierno que presidia el don Teodoro Picado, y el ascenso al poder la Junta de Gobierno encabezada por José Figueres Ferrer, se convocó a elecciones nacionales para nombrar la Asamblea Constituyente con el objetivo de redactar la nueva constitución política y dar inicio a lo que se llamó la Segunda República.

Con este proceso de promulgación de una nueva Carta Magna, hubo interés de varios sectores de la sociedad en dar a conocer sus puntos de vista en los asuntos a discutir. Fue así como nació la idea de algunos dirigentes de la Iglesia Evangélica de conformar un comité de estudio y dar sus opiniones en aspectos de interés como la libertad de reunión, la libertad de creencias, la educación, entre otros.  El comité se constituyó en un frente común de las agrupaciones evangélicas para emprender una lucha a favor de la libertad, la justicia y la igualdad para todos los costarricenses.  En lo que concierne a la iglesia evangélica, se consideró iniciar esta acción en defensa del pueblo evangélico del país, que, por ser una minoría, estaba expuesto a innumerables abusos por parte de algunas autoridades civiles y eclesiásticas de aquel entonces.

Comité de Acción Evangélica

Todo este mover dio origen al “Comité de Acción Evangélica” , que estuvo integrado por los pastores Rodolfo Cruz, del Templo Bíblico;  Guillermo Taylor, David Lewis, Rafael Baltodano y Antonio Cuadra, de la Misión de Iglesias Centroamericanas; Augusto Quesada, de las Asambleas de Dios; Indalecio Bustabad, de la Iglesia Bautista Nacional;  Teodoro Quirós, de la Iglesia Getsemaní; Wilson Nelson, Rogelio Archilla y Carlos Denyer, de la Misión Latinoamericana; y Claudio Soto, de la Iglesia Metodista. Este Comité fue presidido por el pastor Rodolfo Cruz.

Este comité se reunía en el antiguo Templo Bíblico, en San José, para tratar los diferentes asuntos que se presentaban por la situación política que vivía el país.  Fue así como se tuvo conversaciones con sectores liberales del país, se dirigieron cartas y se realizaron visitas a los miembros de la Junta de Gobierno y de la Asamblea Constituyente.  Entre las principales labores del Comité, fue el dar a conocer a los miembros de las iglesias evangélicas, los planes y propósitos de este esfuerzo común, lo cual se realizó con éxito.

Al promulgarse la Nueva Constitución Política del País, los miembros del Comité decidieron continuar trabajando haciendo una invitación formal a las iglesias y misiones establecidas en el país para constituir una organización permanente de vigilancia, de estudio y de defensa de todo el pueblo evangélico.

Nace la Alianza Evangélica

El Comité se encargó de elaborar los primeros estatutos que sirvieron como base de estudio para una Asamblea formada por todas las iglesias y misiones que aceptaron la invitación de ser parte de la nueva organización.  Una vez revisados y aprobados los estatutos por las iglesias, denominaciones y misiones participantes, se fundó la Alianza Evangélica Costarricense el día 19 de junio del año de 1950.  En esta primera asamblea resultó electo como presidente de Junta Directiva el Pastor Claudio Soto.

Desde sus orígenes, además de defender al pueblo evangélico ante los abusos de autoridad de algunos sectores, y representar los intereses de la iglesia ante el Gobierno de la República, la Alianza tomó el papel de convocar a los diferentes sectores de la iglesia a unirse en un solo frente, procurando el entendimiento y las buenas relaciones entre sus afiliados, además de fomentar la vida cristiana comprometida y la oración por el país y sus gobernantes. Como la institución rectora del sector evangélico, ha organizado a la Iglesia en planes de trabajo unido por el bien integral del país y la Iglesia Evangélica costarricense.